Cómo curar el reflujo gástrico

remedios naturales 2683 Visitas

¿Otra vez volviste a sentir ardor de estómago después de comer? Es posible que si este malestar se repite, estés teniendo un problema de reflujo gástrico.

El reflujo gástrico es el nombre con que se denomina a la subida de parte del contenido del estómago al esófago, que es el conducto que conecta la boca con el estómago.

El estómago produce jugos gástricos, unas sustancias ácidas que ayudan a la digestión de los alimentos. Sin embargo, las paredes del esófago no están preparadas para resistir la acidez del contenido del estómago. El reflujo provoca entonces una inflamación del esófago, que se traduce en sensaciones de ardor e irritación. Con el correr del tiempo, esto puede generar lesiones en el esófago.

Causas.

En la mayoría de las personas afectadas, el reflujo tiene como origen un mal funcionamiento del esfínter esofágico inferior. Este esfínter es un anillo muscular situado en la unión del esófago y el estómago. En condiciones normales, se encuentra cerrado, impidiendo que el contenido del estómago suba hacia el esófago y abriéndose solamente para permitir al alimento pasar hacia el estómago, constituyéndose de esta manera en una especie de válvula protectora.

En caso de reflujo, el esfínter se abre y deja subir los jugos gástricos del estómago. Las personas que sufren de reflujo, sienten ardor o irritación estomacal luego de las comidas, en especial por las noches.

Este fenómeno de regurgitación es muy frecuente en los recién nacidos porque su esfínter aún es inmaduro.

El reflujo gastroesofágico puede también estar ligado a una hernia hiatal. En este caso, la parte superior del estómago, situada en la unión del esófago, “sube” con el esófago en la caja torácica por el orificio del diafragma (orificio hiatal).

Síntomas.

Las personas afectadas de reflujo se quejan de un ardor o quemazón luego de las comidas, en especial por las noches durante el sueño o al momento de estar acostadas. Este dolor también aparece con la ingesta de bebidas muy frías o muy calientes.

Las molestias aumentan de acuerdo a las posturas o a la presión que se ejerce sobre el estómago.

  • Al agacharse para ajustar el calzado o atarse los cordones.
  • Acostarse boca abajo o del lado derecho.
  • Realizar mucho esfuerzo al toser o al defecar.
  • Luego de comidas abundantes ricas en grasas.
  • El exceso del alcohol.
  • Comidas muy condimentadas (ají picante, mostaza, pimienta).
  • Fiambres.
  • Alimentos fritos.
  • Quesos fermentados como el camembert, roquefort, brie y otros.
  • Chocolate.
  • Pan fresco, sobre todo los que tienen mucha miga y por ende, mucha levadura).
  • Productos de pastelería.
  • Cereales integrales.
  • Pescados grasos (arenques, sardinas, salmón, atún, etc).
  • Cítricos, tomates.
  • Bebidas gaseosas.

Estos consejos que verás a continuación pueden ayudarte a aliviar el reflujo gástrico sumado al evitar los alimentos anteriormente mencionados. Una forma natural de sentirse mejor.

1) Perder peso.

Los estudios demuestran que perder al menos 10% de grasas puede contribuir a aliviar los síntomas del reflujo gástrico.

2) Aloe vera.

El jugo extraído de esta planta permite reducir la inflamación y contribuye a disminuir naturalmente los síntomas del reflujo ácido. Beber 30 ml de jugo de aloe vera puro todos los días, a modo de prevención.

3) Goma de mascar (chicle).

Masticar goma de mascar después de las comidas permite aumentar la producción de saliva. Esto ayuda a recudir el nivel de ácido en el esófago.

4) Olmo rojo.

Las infusiones de olmo rojo te ayudarán a aliviar los ardores de estómago de manera prácticamente instantánea. El olmo posee propiedades antiinflamatorias muy importantes. Estimula las terminaciones nerviosas en el tracto gastrointestinal. Asimismo, permite aumentar las secreciones de mucus para proteger mejor el tubo digestivo de las úlceras o del exceso de acidez.

5) Jengibre.

El jengibre posee un efecto gastroprotector, ya que bloquea la subida ácida favoreciendo la flora intestinal sana. Para preparar una infusión de jengibre, hierva durante 10 minutos algunas rodajas de jengibre fresco o 2 cucharaditas de jengibre en polvo, y luego deje reposar antes de consumir.

El jengibre impide la acidez y ayuda a eliminar la bacteria Helicobacter Pylori. Un estudio realizado en el año 2007 demostró que el jengibre era 8 veces más eficaz que el Lansoprazol, para prevenir la formación de úlceras.

Compartir

Comentarios